lunes, 3 de julio de 2017

Tarta tres chocolates

Tarta tres chocolates

En los últimos años esta tarta tres chocolates se ha convertido en todo un clásico de internet que se repite sin cesar por múltiples blogs, creo que sólo faltaba por aparecer en este. Y lo cierto es que su éxito es totalmente merecido. Es una tarta sencillísima de preparar, de hecho, no creo que pueda haber otra tarta que requiera menos tiempos y habilidades en la repostería. Además queda elegante y vistosa con sus tres capas de chocolate de distinto color, está buenísima y sirve igual para una celebración con niños que con adultos. Y encima no necesita ni horno, lo que la convierte en una opción perfecta para cualquier evento veraniego.

Tarta tres chocolates

La idea de esta tarta es muy sencilla: una base de galleta triturada (similar a la de la tarta de queso sobre la que se colocan tres capas de crema de chocolate (negro, con leche y blanco) solidificadas con polvos para preparar cuajada. Las tres capas son una especie de panna cotta de chocolate preparada con cuajada en vez de gelatina. La cantidad de nata que lleva y la cuajada le dan una textura muy cremosa y agradable.

La receta está pensada para prepararse en un molde redondo desmontable de 20 o 22 centímetros de diámetro. En el de 20 centímetros la mezcla llegará casi hasta el borde.

La tarta de tres chocolates es muy rápida de preparar, pero requiere un buen tiempo de reposo. Necesitará primero un par de horas sin moverla sobre la encimera hasta que comience a cuajar para que no se mezclen las capas y luego una noche de reposo en la nevera para que adquiera la textura final, por lo que hay que prepararla el día de antes.

A la hora de preparar las capas podemos elegir el orden que más nos guste, colocando en la base la capa de chocolate negro, como en las fotos, o bien empezando por la de chocolate blanco y haciéndolo al revés. Eso sí, la capa de chocolate con leche debería quedar siempre en el centro para que se mantenga el efecto de degradado que queda tan vistoso.

El formato de tarta me parece muy bonito, con sus tres capas de colores combinados, pero es una preparación que se presta muy bien para una presentación en vasitos, distribuyendo las tres cremas en vasitos individuales en vez de hacerlo en un único molde de tarta. En el caso de servirlo en vasitos incluso nos podemos ahorrar la base de galleta. Por supuesto los vasitos deberán ser de cristal trasparente para que se puedan apreciar bien las tres capas de color, que es uno de los principales encantos de esta tarta.

A mí esta tarta me gusta mucho tal cual, sin más adornos, pero si os parece demasiado sobria le va muy bien algún adorno de chocolate sobre la superficie. Las hojas de chocolate se han convertido en un adorno clásico para esta tarta y quedan muy elegantes.

Es recomendable leer las instrucciones del preparado de cuajada que usemos antes de emplearla. Por lo general la forma de preparalo es la que se indica en la receta, se pone a hervir la leche (en este caso con la nata y el chocolate), reservando una cantidad en la que se disuelven los polvos de cuajada, que se añaden al resto cuando comience a hervir, dejándolo cocer unos minutos.

Por último os aconsejo servir porciones pequeñas. No es una tarta empalagosa, pero llena mucho. Salen bien 12 porciones con las que no se quedará nadie con hambre.

Tarta tres chocolates

Ingredientes
Base de galleta
  • 150 gramos de galletas María o de tipo digestive.
  • 75 gramos de mantequilla.
Capa de chocolate negro
  • 250 ml. de nata para montar.
  • 250 ml. de leche.
  • 150 gramos de chocolate negro.
  • Un sobre de cuajada.
  • 50 gramos de azúcar.
Capa de chocolate con leche
  • 250 ml. de nata para montar.
  • 250 ml. de leche.
  • 150 gramos de chocolate con leche.
  • Un sobre de cuajada.
  • 50 gramos de azúcar.
Capa de chocolate blanco
  • 250 ml. de nata para montar.
  • 250 ml. de leche.
  • 150 gramos de chocolate blanco.
  • Un sobre de cuajada.
Tarta tres chocolates
Preparación

Base de galleta

Forrar las base de un molde desmontable de 20-22 cm. con papel antiadherente.

Triturar las galletas hasta convertirlas en una especie de arena gruesa. Con un robot de cocina se hace muy rápido, pero si no se dispone de uno lo más fácil en mi opinión es ponerlas dentro de una bolsa de congelación bien cerrada y pasarles un rodillo (o un bote de conserva un poco pesado) hasta que estén bien deshechas.

Añadir la mantequilla. Si se usa robot de cocina basta con que esté un poco blanda para que se mezcle bien al volver a ponerlo en funcionamiento, pero en otro caso es perferible fundirla para que se mezcle bien.

Mezclar bien el polvo de galleta con la mantequilla. Si usamos un robot lo mejor es ponerlo a funcionar unos segundos más para que se mezcle bien.

Volcar las galletas trituradas en el molde. Aplastarla bien con el dorso de una cuchara hasta formar una capa de grosor uniforme y que llegue bien a todos los bordes.

Poner el molde en la nevera mientras preparamos la primera capa. Al enfriarse la mantequilla dará más consistencia a la base.

Tarta tres chocolates

Capa de chocolate negro

Reservar la mitad de la leche en una taza y poner un cazo al fuego con la nata, la otra mitad de la leche y el azúcar.

Cuando comience a hervir añadir el chocolate negro troceado y remover hasta que esté completamente fundido.

Mientras hierve la leche disolver el sobre de cuajada en la taza de leche que hemos reservado, removiendo bien hasta que no queden grumos.

Cuando el chocolate esté fundido añadir la cuajada. Cocer durante dos o tres minutos sin dejar de remover.

Sacar el molde de la nevera y ponerlo en una superficie plata en la que podamos dejarlo sin moverlo en al menos un par de horas.

Verter la mezcla de crema de chocolate negro caliente sobre la base de galleta.

Capa de chocolate con leche

Poner un cazo al fuego con la nata, la mitad de la leche y el azúcar. Puede usarse el cazo de preparar la primera capa sin lavarlo siquiera.

Cuando comience a hervir añadir el chocolate con leche troceado y remover hasta que esté completamente fundido.

Disolver el sobre de cuajada en la leche que hemos reservado.

Cuando el chocolate esté fundido añadir la cuajada. Cocer durante dos o tres minutos sin dejar de remover.

Verter la mezcla caliente en el molde, sobre la capa anterior. Dejarla caer suavemente sobre el dorso de una cuchara colocada a poca altura sobre la primera capa. De esta forma caerá de forma más suave y evitaremos que haga un hoyo hundiéndose en la primera capa.

Capa de chocolate blanco

Poner un cazo al fuego con la nata y la mitad de la leche. Esta capa no lleva azúcar, ya que el chocolate blanco lleva ya una cantidad muy elevada. Para esta capa es conveniente fregar el cazo previamente para que nos quede muy, muy blanquita de color.

Cuando hierva añadir el chocolate blanco troceado y remover hasta que esté completamente fundido.

Disolver el sobre de cuajada en la leche que tenemos reservada, removiendo bien hasta que no queden grumos.

Cuando el chocolate esté fundido añadir la cuajada. Cocer durante dos o tres minutos sin dejar de remover.

Verter la mezcla en el molde, empleando de nuevo la cuchara para que caiga con menos fuerza y la división de las capas quede perfectamente horizontal.

Tarta tres chocolates

Acabado y presentación

Dejar el molde sobre la encimera sin moverlo al menos durante un par de horas, hasta que esté cuajado. Si lo movemos antes corremos el peligro de que las capas se mezclen un poco y no quede tan vistoso.

Cuando esté cuajada trasladar la tarta a la nevera y dejarla reposar toda la noche.

Para servir sacar la tarta de la nevera y colocarla sobre una superficie plana.

Abrir el molde con cuidado y retirar el aro. Se suele formar una capa de natilla en la superficie. Despegarla del molde con un cuchillo de punta roma antes de abrir el aro para evitar que se formen grietas.

Yo por lo general no me atrevo a levantar las tartas con base de galleta de la de la base del molde. Me da miedo que se rompa, sobre todo cuando la tarta pesa bastante, como es el caso, aunque la verdad es que bien fría la base tiene casi la consistencia de una gallega. Así que lo que hago es poner la tarta con la base del molde directamente en el plato de servir. Cuidado al trasladar el plato porque la base gira con vida propia.

Para servir a mí me parece que queda muy bien sin añadidos, sobria pero elegante, pero se puede decorar con algún adorno de chocolate.

Tarta tres chocolates

No hay comentarios:

Publicar un comentario